






Detalles del producto
Sobre esta pieza
El aire fresco muerde tus orejas: estos pequeños corazones se asientan cómodamente contra el lóbulo, cuyo destello de circonia cúbica es brillante pero nunca estridente. Se esconden discretamente bajo el cabello despeinado o enmarcan los hombros desnudos en una cita nocturna.