







Detalles del producto
Sobre esta pieza
Se asientan cómodamente en el lóbulo de la oreja, tan ligeros que olvidas que los llevas puestos. La cara con forma de estrella y flor capta la luz del día con un brillo discreto. Úsalos desde el café de la mañana hasta los cócteles de la noche sin necesidad de cambiarlos.